
El aborto inducido (del latín abortus o aborsus, de aborior, ‘contrario a orior’, ‘contrario a nacer’), también llamado interrupción voluntaria del embarazo[] o IVE consiste en provocar la finalización prematura del desarrollo vital del embrión o feto para su posterior eliminación con o sin asistencia médica, y en cualquier circunstancia social o legal, que se realiza antes de que la gestación haya alcanzado las 20 semanas. Posteriormente, la interrupción se denomina parto pretérmino.